Exigirle más al Cuerpo
tagged cansancio, disciplina and jiu jitsu
Hace unos días, tuve una discusión con mis padres acerca de cómo hacer para formar a una persona para la vida. El método que yo proponía buscaba lo mismo que el de ellos, pero recurría a otra forma de encarar el problema.
Cuando una persona (no digamos niño, ya que puede que este método no se aplique desde muy temprana edad) está agotada físicamente y ni siquiera puede levantar un vaso de agua hay dos cosas que se pueden hacer. Una es ayudarle. La otra es no ayudarle para que pueda vencer a su debilidad.
Sucede todo el tiempo en la academia. Muchas veces estoy cansado luego de pelear 15 o 20 minutos sin parar. Cuando le pido a mi instructor si puedo descanzar un turno, a veces me dice que no y me hace pelear con alguien fuerte. Esto no lo veo como un acto de maldad, sino como una forma de darle más fuerzas al débil.
También estoy comenzando a aplicar esto. El otro día volvió a la academia de Jiu Jitsu el Chapu, un chico que no venía hace mucho. Cuando nos saludamos, le dije que hacía tiempo que no luchábamos y que hoy podríamos pelear un poco. Me dijo que sí con una sonrisa en la cara. Llegado el tiempo de pelear, primero hizo con otra persona. Cuando voy yo para invitarlo a hacer juntos, ya estaba doblando su kimono. Le pregunté si iba a luchar y me dijo que ya estaba muy agotado porque hacía como tres meses que no entrenaba. Como yo lo conozco y recuerdo que antes luchaba 4 o 5 luchas de 5 minutos cada una sin descanzar, le dije que me peleara de todas formas. Me dijo que estaba muy cansado. Le levanté el kimono del suelo, se lo desdoblé y se lo di.
Concedió lucharme y a decir verdad lo hizo muy bien. Seguro que estaba cansado, pero cuando uno está débil y se esfuerza un poco más, con el tiempo logra alterar la barrera de cansancio de su organismo. De más está decir que algunas veces el cuerpo no nos responde, pero es preferible parar en el medio de una lucha que no animarse a ver si se le puede exigir un poco más al cuerpo.
Creo que este método también es útil fuera del tatame. Cuando alguien está muy agotado y (por vagancia) no intenta hacer algo, se le puede exigir un poco más para que se reconfigure con el tiempo su organismo y tenga más resistencia al cansancio. ¿Ustedes qué opinan?
Gracias por leer,
Dario Manoukian










