Un poco de zen para comenzar el día
tagged benevolencia, blanda respuesta, cafe, dominio propio and zen
Algunos lo creen un cuento inventado en pos de impulsar una marca y una estrategia de marketing, así que no mencionaré publicidad alguna.
Hace unas semanas, un hombre fue a una cafetería y se demoró bastante en seleccionar el tipo de café que quería. El auto que estaba detrás de él (era una especie de Drive-Thru) se enojó y le dió bocinazos. Resultó ser que el que se demoraba era un maestro de Tai Chi que decidió responderle a su vecino posterior con un poco de zen. Le pagó el café. Esta cadena de benevolencias le impactó tanto al hombre que hizo lo mismo con la persona que tenía detrás de él y así hasta que finalizó el día, una cadena de benevolencia que duró 24 horas.
Resulta interesante ver cómo es que la blanda respuesta quita la ira. En este caso, la blanda respuesta terminó siendo una taza caliente de un torrado exótico, pero el amor no se limita a formas ni colores. Muchos hubieran reaccionado mal y hubiera ido al baúl de su coche en pos de un bate de beisbol o algo similar para redecorar el parabrisas del impaciente de la fila. Otros de seguro lo hubieran ignorado por completo, ejerciendo dominio propio y dejando que el bate descanse en las tinieblas del auto. ¿Pero por qué no ir un paso más allá? ¿Por qué no hacer lo inesperado, lo anecdótico, lo que lo deje pensando? El zen tiene mucho de eso… un acto aleatorio de amor también. Y ahora que lo pienso, ¿qué mejor que una cálida taza de zen para comenzar el día?
Gracias por leer,
Dario Manoukian
fuente: WIStv.com










