Un Samurai en McDonald’s
Ayer fui al amado por unos y odiado por muchos McDonald’s. Hay algo mágico y hasta espiritual que sucede cada vez que me encuentro frente al mostrador de este local. Veo a los empleados corriendo de acá para allá. Todo el mundo apurado por entregar los pedidos en menos de 5 minutos. Mucha vertiginosidad. Mucho.
¿Cómo respondo ante esta situación? Con calma y una paciencia zen. Así que me encuentro en la fila. Antes que yo hay una madre con 4 hijos. Hace un pedido complicado y lo espera. En eso, la coordinadora de fila (aparentemente tienen eso ahora) le pide a la señora que aguarde que le entreguen su pedido hacia un lado y me pide a mí que de un paso al frente. Lo hago. Aguardo por como un minuto hasta que me atiendan (cosa que en un McDonald’s es demasiado). No me hago problema. Soy feliz, una cosa como esta no me puede sacar de mis cabales.
Llega mi turno. Le pido una hamburguesa. Me marca un menú. Le explico con una sonrisa que sólo quiero una hamburguesa. Nada de papas, nada de gaseosa. Sólo pan, carne, lechuga, tomate y pan nuevamente. Me dice el precio. Busco el dinero con tranquilidad en mi bolsillo. Hay gente atrás, gente apurada. Consigo el dinero. Le pago. Me fui comiendo mi hamburguesa por la calle en un hermoso día de sol. Y pensar que hay gente que dice que el Bushido moderno no existe.
Gracias por leer,
Dario Manoukian
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Agosto 7th, 2008 at 9:05 am
Creo que no he terminado de entenderte bien, por eso tengo una duda. Tú ibas tranquilo, como debe ser; consecuentemente, feliz. Pero la gente que estaba tras de ti en la cola estaba apurada (con o sin razón justificable) a lo peor no entendió tu tranquilidad sino que la entendió como parsimonia.
Preguntas:
- ¿se pudieron enfadar contigo por tu “parsimonia”?
- existe la posibilidad de que tu tranquilidad produjese un perjuicio en el resto; ¿sería esto correcto?
Tal y como yo lo veo, siempre que uno vaya tranquilo y sin molestar a los demás, el problema lo tienen los demás, que van “acelerados”; en consecuencia yo estoy tranquilo con mi actitud.
Pero, claro, siempre queda la duda…
Gracias
Agosto 9th, 2008 at 11:57 am
Excelente manera de tomar el día, mi estimado. Aunque en mi caso yo le hubiera cedido el turno a la madre de los 4 hijos (dada la circunstancia de que yo no traigo prisa, claro está). Acabo de llegar a tu blog gracias al post de levantarse temprano:
http://www.bushidoblog.com.ar/index.php/como-levantarse-temprano/
Espero seguir encontrándome con posts tan buenos como los que he ido leyendo. Saludos
Agosto 11th, 2008 at 7:38 am
Deviant: Creo que me has malinterpretado. La madre con 4 hijos estaba antes que yo, osea que la atendieron antes que a mí.
Chucky: Si confundieron mi tranquilidad con parsimonia es problema de ellos ya que no interpretaron bien. Creo yo que el ritmo vertiginoso lo impone la gente de McDonald’s ya que su intención es brindar un servicio rápido. Somos los clientes los que muchas veces nos dejamos llevar por esa vertiginosidad.
Octubre 26th, 2009 at 10:37 pm
te invito a ser vegetariano, a vivir sin llevar encima (y adentro) la carga del gran sufrimiento de otros seres
saludos y gracias por tus palabras