La Belleza en lo simple
Son casi las siete de la mañana y me encuentro en la oficina de mi trabajo. Soy el único que está acá. Desde el piso 15 puedo ver como el Sol va apareciendo sobre el río. Es hermoso. El cielo va dejando atrás sus colores oscuros y se va aclarando cada vez más.
Las mejores cosas en esta vida son aquellas consideradas “simples”. Más de una vez me he quedado mirando al cielo y sus nubes blancas. Será porque soy artista? Puede ser. Pero no creo ser el único que se detenga a contemplar la hermosura del diseño natural que nos rodea…
Inundados en una sociedad con ritmo vertiginoso, se nos hace difícil a veces detenernos y maravillarnos de aquellas cosas simples de la vida. Corremos de acá para allá con reuniones y compromisos, pero no nos detenemos a darnos cuenta que no estamos puestos en esta tierra únicamente para trabajar y hacer dinero.
Conscientes del último modelo de celular y de aquel programa de televisión que comenzó la semana pasada, dejamos pasar de largo la oportunidad de tomarnos unos cinco minutos en el jardín de casa con una taza de té caliente en nuestras manos.
Creo que una de las cosas que no debemos hacer es subirnos a esta carrera económica en pos de una falsa felicidad. La realidad es que la felicidad está más cercana de lo que creemos! Quiero que despegues tu mirada del monitor por unos instantes y mires a tu alrededor. Qué ves? Dónde estás? Es esta tu vida, o es simplemente la que te ves obligado a vivir?
Hay un insecto que está golpeando la ventana de mi oficina. Quiere salir hacia afuera, hacia el parque. Puede ver el río y como algunos pájaros vuelan de acá para allá, pero no puede salir. Se está chocando contra el vidrio. No es libre. Está atrapado entre estas cuatro paredes. No seremos como el insecto?
Les animo a bajarse de la velocidad de la ciudad y subirse a una pacífica búsqueda por lo sencillo. Con esto no estoy diciendo que no debemos trabajar, ir a reuniones, etc. (mencioné que estoy en una oficina?). Lo que digo es que no nos metamos tan hasta la cabeza que llegue el punto en el cual nos olvidemos lo hermoso que es la vida, y la belleza que yace en lo simple.
Gracias por leer.
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Mayo 2nd, 2007 at 7:46 pm
Completamente de acuerdo. ¿Cuánta gente ignorará la belleza de los pequeños detalles?. Muchas veces me ha alegrado el día observar algo que carecería de importancia para la gran mayoría de las personas, pero guardo especial recuerdo de dos:
- Un día de finales de otoño, con muy mal tiempo, frío y lluvia, me dirigía yo a la facultad, como todos los días, a continuar con mi proyecto de fin de carrera. Iba de mala gana y un poco deprimido, además de asqueado por el tiempo (soy más de tiempos cálidos). Sin embargo, algo muy pequeño, una hoja, la última que conservaba un árbol, marrón y arrugada, todavía resistía a pesar de ser sacudida por el viento.
- Otro día más amable, volvía a casa cuando reparé en un pajarillo joven que iba acompañado por su madre o padre. El progenitor enseñaba a su hijo a buscar alimento: le mostraba las cosas que podía comer del suelo, las cogía con su pico y las introducía en el del hijo. Miré a mi alrededor y me di cuenta de que nadie más había reparado en ello. Me sentí inmensamente afortunado de no ser tan gris como el resto de la gente.
Estas dos cosas, más que simples son pequeñas, demasiado para la gente que mira sólo hacia delante.
Otro ejemplo de belleza en lo simple son los haiku, que vienen también al caso por lo de la cultura japonesa. Es increíble la hermosura que puede contenerse en unas pocas palabras, lo grandiosa que resulta la complejidad. Leed algún haiku y repetdlo varias veces hasta que os embargue su hermosura.
Mayo 4th, 2007 at 7:38 am
@ Raijinken:
Tu ejemplo de la hoja seca aferrándose con todas sus fuerzas a la rama del árbol me dejó atónito. Verdaderamente has aprendido a ver la belleza en lo simple y a ver los paralelísmos y metáforas que nos da la naturaleza. Sigue así!
Dario Manoukian, discípulo.
Octubre 19th, 2007 at 10:00 am
Al caminar por la gran ciudad tratemos de pasar por alguna plaza reconociendo el lugar que lo corresponde a la naturaleza, apreciar los árboles ( su arte oculto ) al caminar por la vereda relajando tus ojos en los mil matices de verde que la naturaleza sabe construir, tratar de escuchar el cantar de los pájaros en medio de la contaminación auditiva, al llover apreciar el agua al caer y escurrirse por las hojas, techos, fachadas y sentir el sonido suave de su impacto contra el suelo. Sentir el viento y conocer su recorrido, sentir el sol atravesando la copa de los árboles y percibir la vida de las cosas pequeñas, donde su mundo es reconocido y admirado gracias a la humildad por nosotros que pertenecemos a lo grande y es que lo grande esta constituido por lo pequeño y gracias a lo pequeño es que somos grandes.