Encaré al ladrón
El otro día estaba con un amigo cuando me comentó lo que le había sucedido al hermano. Estaba en el colectivo con su hermana y su prima cuando uno comenzó a abrirle la cartera a la última. Tenía una campera sobre el antebrazo para cubrirse la mano y poder “trabajar” tranquilo. El chico lo vió y lo agarró del cuello. Presionando fuerte, lo comenzó a golpear contra uno de los caños del colectivo y cuando éste abrió la puerta lo arrojó a la calle (iré a la fuente primaria y corregiré cualquier cosa que esté mal narrada, pero por el momento esto fue lo que me contó su hermano).
El otro día me tocó vivir algo similar a mí. Estaba sentado atrás del todo en el colectivo cuando vi a un chico con la descripción similar a lo que me habían contado. Tenía una campera en la mano y estaba parado al lado de la puerta de salida. “Puede que sea, puede que no… no se sabe”, pensé. Pero de todas formas decidí estudiarlo. Dado al ángulo en el cual se encontraba, yo lo podía ver a y él no tanto a mí. Encima tenía mis lentes de sol puestos y no era fácil deducir a dónde estaba mirando.
Una chica con una gran cartera blanca estaba por descender del colectivo. Lo miré a él para ver si le miraba la cartera. Fue un movimiento muy sutil, así que nuevamente pensé “puede que sea, puede que no… no se sabe”. Un grupo de chicas estaba por bajar. Lo miré a él cuidadosamente y no alcancé ver nada. Se comportaba muy extraño, hacía como que iba a descender y luego volvía atrás de las personas que iban a bajar ahí. Una chica bajó con un cierre del morral abierto, pero como no alcancé a ver nada me dije “puede que sea, puede que no… no se sabe”.
Llegó el momento de la verdad. Una chica con mochila se aproximó a la puerta de salida. Él se cambió la campera de la mano y ví claramente como los músculos de su antebrazo de movían, como si estuviera abriendo un bolsillo con los dedos. Me puse de pie y lo tomé del brazo. En una voz muy alta le dije a la chica que la estaban robando. Ella lo miró al ladrón con cara muy enojada. Por supuesto que el criminal comenzó a negarlo todo, fue entonces cuando le dije a ella que se fijara que tenía el bolsillo de la mochila abierto. Ella se fijó y le dijo al ladrón que ese bolsillo no debería estar abierto.
El ladrón me dijo “me estás haciendo pasar vergüenza”. Y yo le dije que había visto como abría los bolsillos de la gente tapándose la mano con la campera y como algunas personas bajaron con bolsillos abiertos (todo esto practicamente a los gritos, para que todos escucharan). Nuevamente lo negó todo y le dije que bajaramos y que lo resolviéramos con un policía. Me dijo que sí y bajó del colectivo. Cuando yo voy a bajar, un pasajero del colectivo me puso la mano en el pecho como para frenarme y me dijo “no bajés”. Al ver que no descendía del transporte, el ladrón me golpeó en el antebrazo con su campera en un intento barato de hacerme enojar. Lo miré con cara de “que triste lo que estás haciendo”.
Intentó volver a subir pero otro pasajero estiró la pierna y le puso el pie casi en la cara. Le gritó al chofer que cerrara la puerta y le dijo al ladrón: “mirá, ahí hay un policía”. Al oír esto, aquel que había dicho que no había hecho nada abandonó la escena. La chica me agradeció y la gente comenzó a comentar acerca de que le parecía sospechoso que haya estado parado ahí el chico y que también sintieron que le movían la cartera, etc.
Luego me dí cuenta de que él quería que me bajara para pegarme. Suena chistoso, pero no me había dado cuena hasta después. Menos mal que no bajé ya que no sabía cómo iba a terminar todo. Calculo que le podría haber ganado en una pelea dado al peso que tenía y a su altura.
Cuando lo comenté en la academia, algunos me dijeron que lo tendría que haber llevado al suelo de una y otros me dijeron que no debía ser el justiciero del pueblo ya que ese tipo de gente no suele trabajar sola y que seguro tenía algún amigo más en el colectivo. La verdad es que no se que hacer, pero al tenerlo al ladrón en pleno acto a menos de un metro de distancia no me podía quedar callado.
¿Ustedes que hubieran hecho? ¿Creen que el tener coraje nos puede jugar una mala pasada?
Gracias por leer,
Dario Manoukian
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Noviembre 29th, 2007 at 4:35 pm
Sí y sí. Me parece lógico que si te das cuenta de una situación semejante hagas algo en lugar de quedarte quieto pero también es probable que la situación se pueda salir de madre y tengas un grave problema, sobre todo si al revés que en esta situación la gente se muestra poco dispuesta a cooperar.
En España hace bien poco se creó una gran polémica por unas imágenes en el metro de Barcelona: Un gilipollas agredió a una chica ecuatoriana al tiempo que profería insultos racistas mientras otras dos personas en el mismo vagón continuaban sentados sin hacer absolutamente nada, (temer por ellos, supongo… ambos eran también sudamericanos).
Se creó una polémica subsidiaria con la no actuación de esas dos personas pues hay quien opina que debían haber hecho algo… pero también hay quien piensa que en esos casos es perfectamente aceptable quedarse quietecito y rezar aquello de “virgencita, que me quede como estoy”.
En relación a tu “aventura” a mí me preocuparía más que el individuo tuviera un arma que al hecho de que tuviera un cómplice. En todo caso, la idea era evitar el robo y no provocar una pelea, ¿no?
Una vez solucionado lo del robo el enfrentamiento físico estaba fuera de una actuación razonable.
Creo yo, que también puede ser que esté equivocado.
Un saludo y gracias por tu tiempo, Darío.
Diciembre 1st, 2007 at 7:43 pm
Dari… Tal vez se podría vitar el robo de otra manera. ¿Que si le preguntabas al muchacho si podias ayudarle en algo a fin de evitar que cometa un ilícito que pone en peligro su libertad? hoy tendrías un discipulo… la chica seguro que olvidó tu intervención
Diciembre 1st, 2007 at 8:09 pm
Dari… ¿que de tu miedo?. Según un artículo de la revista Fast Company, el coraje es como un músculo, mientras más se ejercita, más se fortalece. Pero, en estos días, pareciera que este músculo se está debilitando a causa del desuso. No se le exige coraje a los líderes, y estos tampoco lo exigen a sus subalternos. En consecuencia, se carece del coraje para cumplir con las obligaciones y de los valores esenciales del liderazgo. Esto realmente representa un problema, ya que el coraje es el refuerzo de otras virtudes como: la honestidad, la integridad, la compasión, la confianza y la humildad.
En resumen, los líderes que no tienen coraje, no son líderes.
Sin coraje toda virtud es frágil. No obstante, llegar a una definición y comprensión del término es algo difícil. Coraje es el raro momento en el que se unen conciencia, miedo y acción; es la cualidad más elevada del ser humano. Uno de sus componentes vitales es el temor. Y, aunque existe una gran diferencia entre el coraje moral y el físico, ambos deben encontrar el miedo y superarlo. El coraje no es la ausencia de miedo, sino la capacidad de actuar a pesar de este. Todos le tememos a algo. Pero, de lo que más debemos cuidarnos es del temor a nosotros mismos. No dejes que la sensación de temor te convenza de que eres demasiado débil para tener coraje. El temor es la oportunidad para tener coraje, no una prueba de cobardía. Nadie nace para ser cobarde. El ser humano está llamado a amar y a tener el valor para hacerlo.
No olvidez trabaja tus miedos…
Diciembre 3rd, 2007 at 4:43 am
Saludos a todos. No estoy ausente, sigo leyendo a diario el blog, lo único que en otros post, que han estado debatiendose, no he participado, solo leía.
Pienso que actuaste bien Dario, hay que combatir las injusticias, pero recordando que no se puede cambiar el mundo ni ser un superherore. Yo hace poco tuve un percance con un hombre que estaba intimidando a mi padre ( de 76 años ). Ocurrio lo siguiente:
Yo iba a coger mi coche, cuando escuche unos gritos a lo lejos, miré y ví que había un hombre gritando a alguien, ese alguien era mi padre, dentro de su coche. Fuí andando “deprisa”, y poco a poco fui viendo a la persona que gritaba a mi padre. Un hombre de unos 40 años, gordo y estatura media. En pocos segundos “analice” la situación, y “supe” como actuar. Todo se resolvió con un hasta luego, no pasa nada.
Pero lo de este caso es difirente, algo que si se es que de eso aprendes algo, siempre. Ahora todos podemos dar consejo, pero verse en la situación y obrar en consecuencia no es facil.
Asique, actuaste como tus principios te dijeron y eso está bien.
Un saludo
P.D. Ultimamente leo grandes palabras, tanto de los posts como de las respuestas, Peregrino, gran verdad en tu contestación
Diciembre 3rd, 2007 at 7:52 pm
hombre, como estudiante de Jujitsu, pues le hubiera ganado :p, pero tienen razon tus amigos de la academia, esos tios no andan solos, pero en el calor de una pelea se debe medir todo con frialdad.
me gusta tu Blog, sale en wikipedia :p
Diciembre 4th, 2007 at 7:38 pm
Muy interesante historia, yo creo que tambien has tomado la situacion con coraje, hulmidad y sobre responabilidad sabias que cuando enfrentaste a esta persona correrias riegos y peligros pero lo enfrentaste con honor, te felecito y te mando mis respetos.
Diciembre 9th, 2007 at 2:06 pm
Confucio dijo: >
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Felicitaciones por el blog, y por lo que hiciste.
Diciembre 9th, 2007 at 2:07 pm
Confucio dijo: “No protestar contra la injusticia es un acto de cobardía”
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Felicitaciones por el blog, y por tus actos.
Diciembre 22nd, 2007 at 10:00 am
si claro que has hecho bien enfrentandote a el ladron,y el coraje te la ha dado tu caracter y el porque practicas jujitsu te da mucha confianza en ti mismo.yo practico judo
Enero 1st, 2008 at 2:47 pm
Preguntate esto : ¿ Como te hubieras sentido si no actuas ?
Agosto 15th, 2008 at 8:07 am
Primero que todos, felicidades por el blog, que esta magnífico.
Segundo, aplaudo tu actitud, ya que por gente como tu es que los ladrones no son los dueños de las ciudades…
En resumidas cuentas, creo que actuaste bien y como el deber manda.