El fruto del esfuerzo
Suiwo, discípulo de Hakuin, fue un gran maestro. Durante un período de seclusión de verano, un pupilo llegó a él desde una isla sureña de Japón. Suiwo le dió el siguiente problema: “escucha el sonido de una mano“. El pupilo estuvo tres años intentando pasar la prueba. Una noche se apareció con lágrimas en los ojos frente a Suiwo. “Debo regresar al sur con deshonra y vergüenza”, dijo. “Porque no he logrado contestar mi problema.” “Aguarda una semana más y medita constantemente”, aconsejó Suiwo.
Aún así, no logró el pupilo alcanzar la iluminación. “Intenta una semana más”, dijo Suiwo. El pupilo obedeció, pero en vano. “Otra semana más”, pero no hubo caso. En desesperación, el alumno rogó que lo dejara ir. Pero Suiwo le solicitó la meditación de cinco días más. No rindieron fruto. Entonces dijo “medita durante tres días más y si en aquel entonces no has alcanzado la iluminación, será mejor que te mates.”
En el segundo día el pupilo fue iluminado.
¿Cuántas veces intentamos nosotros alcanzar un objetivo pero fallamos? Es necesario comprender que lo bueno requiere de esfuerzo y trabajo. Nada de lo que vale la pena viene fácil.
Estuve entrenando mucho ultimamente. Muchos seguramente recuerdan que les comenté acerca de que no siempre uno siente que está progresando. La semana anterior me estuve preparando para un campeonato de jiu jitsu que al final se canceló. El lunes pasado sucedió algo muy bueno como fruto de este entrenamiento. Casi logro finalizar a un compañero de la academia más avanzado que yo. Justo cuando faltaban apenas unos segundos para que se rindiera el profesor avisó que habían pasado los 5 minutos destinados a la lucha y que debíamos cambiar de compañeros.
Humildemente y con cara de poker le agradecí a mi adversario como acostumbramos hacer tras una lucha, pero por dentro estaba muy contento. No es que sea una persona competitiva, sino que una de las cosas más lindas es ver el fruto del esfuerzo de uno. Mi profesor, Sebastian Muñoz, comentó que lo importante es tener una actitúd de “competencia sana”. No hay que ser ni super competitivos ni completamente indiferentes a la lucha.*
No nos demos por vencidos y sigamos entrenando que tarde o temprano se verá el fruto de nuestro esfuerzo.
Gracias por leer,
Dario Manoukian
*No recuerdo si esas fueron sus palabras exactas, pero fue su intención.
Si disfrutaste de este post, agrega Bushido blog a tus RSS!











Noviembre 7th, 2007 at 9:21 am
Ah, que ardua tarea la de aprender, y aun asi, siempre tendremos algo nuevo que aprender.
Un saludo
Diciembre 19th, 2007 at 4:09 pm
buena leccion master