Cómo desenchufar la máquina
Como muchas veces mencioné, vivimos en un mundo que está ultra revolucionado y no nos deja dar un respiro ni por 10 minutos. Reuniones de trabajo, exámenes que se aproximan, gente por conocer, lugares a donde ir. El planeta no deja de girar de nosotros tampoco logramos quedarnos descansados por unos instantes.
Se dice que si se pone a un hombre en una de esas máquinas que giran a altísimas revoluciones que seguramente se marearía dado al cambio de estado que va del reposo a la revolución. Sin embargo, si se deja a una persona la suficiente cantidad de tiempo en una de esas máquinas, el líquido dentro del oído interno se acostumbra y no se siente mareado. Está dando vueltas a una velocidad increíble y ni se mosquea.
Algo similar nos ha sucedido a los que vivimos en las megápolis. Nuestra alma se acostumbra a la vida sin descanso de actividades y de alguna manera nos olvidamos que estamos girando a una velocidad extraordinaria. Debemos bajarnos del aparato. Debemos apartarnos de la vertiginosidad para no volvernos locos.
No creo que una persona que haya estado en una de esas máquinas haya estado del todo relajado al bajar. Pasar de estar girando a grandes revoluciones al reposo absoluto no debe ser una experiencia muy grata que digamos. De igual forma, es difícil iniciarse en la meditación.
Durante mucho tiempo me costó sentarme 20 minutos a la mañana y otros 20 a la tarde a meditar. Uno tiene muchas cosas que le gustaría hacer y quedarse sentado sólo en su habitación sin moverse ni pensar en nada no tiene un puesto prioritario en la lista de quehaceres. Por eso se aconseja empezar con poco tiempo (5 o 10 minutos). Al ir progresando, se puede ir subiendo la cuota meditativa de a 5 minutos.
Lo bueno de “desenchufar la máquina” o dejar de pensar en todas las cosas que debemos o queremos hacer, es que nos recuerda que dentro de poco nos estaremos seguramente de vuelta en la máquina que nos hace girar. El tema es que una vez que meditamos unos minutos, nos volvemos más concientes de que la vida no es arriba de la máquina y que hay mucho más para disfrutar que estar ajustado en aquel asiento. Es por esto que decimos que la meditación expande la conciencia.
Le pediré a mi discipulador si puede escribir algo acerca de la técnica meditativa. Más en un próximo post.
Gracias por leer,
Dario Manoukian
Si disfrutaste de este post, agrega Bushido blog a tus RSS!











Febrero 11th, 2008 at 10:34 am
Adaptados a una vida de rutina, estimulados y dirigidos por la maquina económica que mueve a la sociedad y nuestro interés en satisfacer la necesidad material brindando nuestros servicios a cambio de un beneficio monetario corresponde a la vida que llevamos gobernado por lo externo.
El hombre va adquiriendo la aptitud e inclinación hacia el materialismo alejándose cada vez más de su esencia humana, que es una parte y una señal de lo que Dario aquí nos acaba de exponer.
Hay algo mas profundo, lo expuesto solo representa la superficie, sumergirse aun mas significa ir mas allá de lo que consideramos como el desenchufarse de la maquina como la manera adecuada de encontrar el equilibrio y relajarnos de un mundo que contractura nuestra mente y cuerpo.
Febrero 11th, 2008 at 11:58 pm
Lo que ha escrito, tanto Dario como Jinto, es precisamente lo que estoy haciendo, o por lo menos lo intento. Debo decir que soy novata en esto de la meditación y me está costando bastante concentrarme y apaciguar mi mente pero, me ha ayudado mucho a pasar los días más calmada y reflexiva, meditar y leer la biblia claro =).
Doy las gracias al admin de el Blog y a sus fieles lectores que comentan sus experiencias y puntos de vista.
Esperando tu próxima entrada me despido.
Beans.
Febrero 12th, 2008 at 6:22 am
Beans: Ánimo que al principio cuesta, pero luego se convierte en un hábito sano. ¡A no darse por vencido!
Dario Manoukian, discípulo.