a


BushidoBlog - Manual práctico para el Samurai moderno.

Un Samurai en McDonald’s

Posteado por Dario el 6 de Agosto, 2008

McDonald'sAyer fui al amado por unos y odiado por muchos McDonald’s. Hay algo mágico y hasta espiritual que sucede cada vez que me encuentro frente al mostrador de este local. Veo a los empleados corriendo de acá para allá. Todo el mundo apurado por entregar los pedidos en menos de 5 minutos. Mucha vertiginosidad. Mucho.

¿Cómo respondo ante esta situación? Con calma y una paciencia zen. Así que me encuentro en la fila. Antes que yo hay una madre con 4 hijos. Hace un pedido complicado y lo espera. En eso, la coordinadora de fila (aparentemente tienen eso ahora) le pide a la señora que aguarde que le entreguen su pedido hacia un lado y me pide a mí que de un paso al frente. Lo hago. Aguardo por como un minuto hasta que me atiendan (cosa que en un McDonald’s es demasiado). No me hago problema. Soy feliz, una cosa como esta no me puede sacar de mis cabales.

Llega mi turno. Le pido una hamburguesa. Me marca un menú. Le explico con una sonrisa que sólo quiero una hamburguesa. Nada de papas, nada de gaseosa. Sólo pan, carne, lechuga, tomate y pan nuevamente. Me dice el precio. Busco el dinero con tranquilidad en mi bolsillo. Hay gente atrás, gente apurada. Consigo el dinero. Le pago. Me fui comiendo mi hamburguesa por la calle en un hermoso día de sol. Y pensar que hay gente que dice que el Bushido moderno no existe. :)

Gracias por leer,
Dario Manoukian


Prueba de Paciencia

Posteado por Dario el 21 de Julio, 2008

La semana pasada cuando volvía de la academia de Jiu Jitsu, caminaba por la calle escuchando mi iPod. En eso aparece un chico de 12 años, uno de 16 y otro de 22 (o un adulto bajito). Al pasarlos, el más pequeño me grita amenazas. En realidad no se si se quería hacer el gracioso o qué. Tal vez creyó que no le escuchaba dado a que tenía los auriculares puestos. Me enojé. Mientras seguía caminando, me dí vuelta y lo miré con cara amenazante. Siguió con sus amenazas. Seguí caminando.

La verdad es que tenía ganas de romperle la cabeza de un rodillazo. No lo hice. Me controlé. Es difícil elegir entre justicia o paciencia. Hoy día la calle está muy peligrosa y cualquier idiota puede estar portando un arma. Pero lo que más me enojó fue la falta de respeto de parte de los adolescentes para con los demás. Me hace recordar a los perritos pequeños que le ladran a los perros policías. Los perros policías se quedan quietos y no reaccionan, pero si quisieran, podrían acabar con ellos en un instante.

Ahora que lo pienso bien, no creo que el tercero haya sido el padre del chico, ya que lo más lógico sería que el padre le diga algo (ya sea para corregirle o para que no se meta en problemas). En fin, fue una prueba más de mi paciencia. Me enojé por dentro y no por fuera: ejercí dominio propio, espero que eso haya sido bueno. La próxima vez espero que no me moleste siquiera.

Gracias por leer,
Dario Manoukian


La Universidad Forja el Carácter

Posteado por Dario el 26 de Junio, 2008

Siempre que me encuentro en época de finales, me siento como si estuviera a prueba… pero no se trata de una prueba académica sino una de formación de persona. Mil veces he escuchado que la universidad te prepara para la vida. Si bien sonaba muy lindo, no tenía bien claro a qué se referían con esto.

Un día estaba trabajando en la oficina cuando me llega un mail. Era de una editora de una revista de Photoshop y me pedían que les dibuje un comic sobre un samurai moderno. Me emocionó la idea y me puse a trabajar. La diferencia entre dibujar desde un guión y crear el guión y luego dibujarlo es bastante grande. Todos los días intentaba avanzar y a pesar de que el comic era de dos páginas, me llevó muchas y muchas horas de trabajo. Finalmente, un día antes del plazo, lo pude entregar.

No les puedo describir lo bien que se siente terminar un trabajo arduo. Muchas veces uno se desanima y cree que no va a llegar a terminarlo. Aún así, no debe rendirse y debe esforzarse y llegar al final. Esto me lo digo primeramente a mí mismo porque más de una vez he abandonado alguna actividad porque era muy difícil.

Fue cuando logré terminar el trabajo que me sentí de la misma forma que me sentía cuando terminaba de dibujar a tiempo un comic para la facultad. Me sentía contento y relajado. En ese entonces me avivé de que lo que me decían era verdad: la facultad realmente te prepara para la vida. Por más que uno ya sepa lo que le enseñan y cree que no aprende nada, la realidad es que las entregas, fechas límites, profesores engreídos, etc. son lo que nos preparan para la vida. Todo eso ayuda a formar un poco nuestro carácter.

Gracias por leer,
Dario Manoukian


No soy perfecto

Posteado por Dario el 29 de Mayo, 2008

Como muchas veces ya he mencionado, no soy perfecto. Hago todo lo posible para día a día mejorar mi personalidad e intento asentar mis valores ya sea mediante práctica o mediante estudio de la Biblia. Aún así (y esto no lo escribo para justficiarme), todos tenemos nuestros límites en cuanto a paciencia.

El otro día, tuve una situación en la cual alguien enojado con un tercero se desquitó conmigo y me faltó el respeto. Esto no sucedió en público, sino en privado. Así que todo lo que hice fue por enojo y no por ego (aunque no se que es peor). Una persona terca a la cual intento respetar a diario comenzó con uno de sus caprichos e intenté avisarle que se callara. Continuó y recurrí al Jiu Jitsu.

En realidad, no le hice ninguna toma ni nada, sólo lo asusté un poco. No se si esto funcionó o no, pero la próxima vez que quiera hacerse el loco lo pensará dos veces. No puedo dar muchos detalle por miedo a deschavar a esta persona y eso no lo quiero hacer.

Estuvo mal? Sí. Estuve peor por bajar a su nivel? Por supuesto. Pero llega un punto límite luego de intentar ejercer la paciencia y lograr hacerlo por un tiempo. Cuando no se puede dialogar porque la persona no es un ser pensante y es más fácil que te de la razón una piedra.

Se muy bien que dije que se prueban los valores de uno en situaciones extremas. Fallé y no hay nada más para decir. Resta volver a pararse con la frente en alto e intentar que no suceda de nuevo. No soy perfecto, es por eso que deseo perfeccionarme.

Gracias por leer,
Dario Manoukian


Dejé Jiu Jitsu

Posteado por Dario el 20 de Mayo, 2008

abraham-isaac.JPGComo les comenté, este fin de semana tuve un retiro espiritual con algunos amigos y amigas de mi iglesia. Fue una experiencia linda y tranquila. Logré meditar bastante y mejorar los lazos de amistad con personas que no veía hace rato.

El sábado a la noche tuve una experiencia personal muy fuerte. Me pasó mientras oraba. Sentí que Jesús me preguntaba qué era más importante en mi vida, si el Jiu Jitsu o Él. La verdad era que le estaba prestando más atención a mi entrenamiento que a mi Dios y eso no podía ser. Luego me dijo que tenía que elegir qué era lo que iba a estar en primer lugar en mi vida.

El problema acá no es el Jiu Jitsu sino la nivel de importancia que le puse en mi vida. Lo llevé a un nivel de obsesión tan alto que ya dejaba de ser sano. Debía restaurar el equilibrio entre mis prioridades. Es por eso que tuve que tomar la desición más difícil que jamás tuve que hacer. Decidí dejar de entrenar Jiu Jitsu.

Les estaría mintiendo si les dijera que no lo lloré. La verdad es que lo dejé no porque no me gustaba sino porque me gustaba demasiado. Llegó un punto que ese amor por el arte suave dejó de ser sano. Luego de tomar la decisión, sentí una paz que únicamente proviene de Dios. Hasta mi cuerpo se sentía más liviano.

Ayer lo charlé con mis instructores (es por eso que no posteé… no quería escribirlo y que se enteren por acá). Les dije lo que escribí arriba un poco más en detalle. Me comprendieron y respetaron y dijeron que las puertas estarían abiertas para cuando desee regresar.

Hay una historia bíblica que cuenta que Abraham no podía tener hijos con su esposa. Dios le promete que les va a dar un hijo. Cuando su esposa tiene como 80 años, les nació su primogénito, Isaac. Abraham amaba tanto a su hijo Isaac que Dios le dijo que tenía que elegir entre su hijo y Él. Le pidió que matara a Isaac en sacrificio a Él. Tras dolor y llanto, Abraham decidió hacer lo que correspondía: obedecer. Junto con su hijo, caminaron hasta el altar del sacrificio. Abraham ató a Isaac y justo cuando estaba por descender el cuchillo sobre él para matarle, Dios le interrumpió. Cómo vió que verdaderamente estaba dispuesto a dejar hasta aquello que más amaba por Él, le dijo que no hacía falta que lo matara. Además le prometió que tendría tantos hijos como estrellas en los cielos o como la arena en la playa. Y así fue. Abraham es el padre de la decendencia judía que perdura hasta el día de hoy.

No se si este despojo mío durará para siempre. Puede que dure un año, puede que 2, tal vez 7 o 10. Puede que 3 meses o que cuando acabe la semana deba volver. No lo se. Eso lo decide el Padre. Lo único que se es que si decide decirme que “no le entierre la daga a mi Isaac”, me lo dirá de manera tan clara como cuando me pidió respetuosamente que lo abandone. Bendito sea mi Dios.

Gracias por leer,
Dario Manoukian


Paciencia de Acero

Posteado por Dario el 5 de Mayo, 2008

Recuerdo a aquel primito inquieto que no paraba de hacer travesuras. Corría de un lado para el otro y siempre quería jugar con todo. En una ocasión, mi padre lo tenía en alzas e intentaba hacerlo dormir. Estaba tranquilito y ya no corría de allá para acá. Al descuidarse, mi padre se acercó a una planta que colgaba desde una maceta situada un poco más alto. Mi primito asió la rama que colgaba y tiró fuerte. Acto seguido, todo el piso de la cocina cubierto con tierra negra y mucho por limpiar.

A todo esto mi padre, que ha logrado criar a 3 varones, permaneció inmutable. Con paciencia de acero. No iba a dejar que una cosa como tierra en el suelo le llegue a molestar. Con actitúd de samurai y cara inmutable, limpió el piso.

Gracias por leer,
Dario Manoukian


Destajar al Ego

Posteado por Dario el 18 de Abril, 2008

Algo que todo ser humano tiene es el ego. El ego es algo que nos ata a una forma de ser que no es la auténtica e intenta defender aquella imagen que le damos a los demás acerca de nuestra persona. Hace unos días comencé a emplear un método que permite reducir al menos un poco al ego.

Todo comenzó cuando mi hermano me inmovilizó abrazándome desde atrás. En el seminario pasado de Rolker Gracie aprendí una técnica muy buena para escapar de esa posición. Intenté hacerla pero apoyé la rodilla derecha en el suelo en lugar de abrir los pies y hacer base. Como estábamos sobre piso duro, dolió el golpe de mi rótula sobre la baldoza. Me soltó y comenzó a reirse y a decir “te lastimaste sólo!”. :)

Minutos después, mi cabeza comenzó a formular excusas como las siguientes: “en realidad había poco lugar en el pasillo y si le hacías esa técnica bien, seguramente se hubiera lastimado al caer hacia atrás”; “me tomó desprevenido y no pude reaccionar adecuadamente”; “de no entrenar con rodilleras, tendrías las rodillas más fuertes y ese golpe no te hubiera dolido. Podrías habérsela hecho lo más bien”; etc.

Allí fue cuando me frené el carro a mí mismo y me dije: “NO. Me salió mal la técnica y punto. Tiene todos los motivos para burlarse de mí y yo soy el débil de rodillas. Si no quiero que esto vuelva a suceder, tendré que entrenar más duro. Así que deja de quejarte como una nenita, Dario”.

Reduje mi ego. Le paré la mano a mi propia mente (que se supone está de mi lado aunque no es del todo así). Les propongo que implementen este método. Si pierden una lucha, no minimicen la situación ni intenten excusarse con algún pretexto rebuscado. Fallamos y debemos volver a pararnos y a empezar desde cero. Con la frente bien en alta y la mirada clavada en el horizonte. Como el samurai.

Gracias por leer,
Dario Manoukian


¿Se puede tener algo lindo?

Posteado por Dario el 6 de Marzo, 2008

Me gustaría hacerles una consulta. La verdad que el tema este que voy a tratar es uno que está cercano a mí durante estos días y me encantaría escuchar lo que ustedes piensan al respecto.

Me compré un aparato electrónico portátil bastante caro. De más está decir que lo portátil es para usar fuera de la casa, pero siempre existe el factor “robo” al hacerlo. Cuando se lo estaba mostrando a mi padre, me dijo “me imagino que no lo pensás llevar en el colectivo”. No respondí porque sabía que mi respuesta no iba a ser la que deseaba oír.

Según veo yo, existen dos posturas a elegir. El problema es que ambas son muy extremistas y por ende no muy sanas.

  1. Postura de nunca tener nada lindo por miedo a que te lo roben. Me animo a decir que ésta es una de las más comunes durante estos tiempos. Al incrementar los robos y la inseguridad, la gente decide que la mejor medida es no tener nada lindo en público (véase celulares, mp3s, sony psp, etc.)
  2. Postura de “que se animen a robarmelo”… si es que pueden. Creo que les conté acerca de un amigo mío que tiene esta forma de pensar. Fue él quien me inspiró a comenzar el blog (aunque sin saberlo :) ). Lo que hace es caminar por la boca del lobo emanand luz de su Sony PSP. “Si me la pueden robar, merecen llevársela”, ha dicho en varias oportunidades. Esta forma suele ser más común entre practicantes de artes marciales.

Comprendo que ningún extremo es bueno y todo depende en el momento y el lugar. Aún así, me gustaría conocer cómo hacen ustedes para tener objetos de valor portátiles. ¿Quién sabe?, a lo mejor me identifico con alguien y emulo su forma de hacerlo.

Gracias por leer,
Dario Manoukian


La Pregunta del Millón

Posteado por Dario el 3 de Marzo, 2008

Ayer a la noche mientras estaba tendido sobre mi cama me acordé de la historia de la
persona más sabia sobre la faz de la Tierra, el Rey Salomón. Al morir el Rey David
(el mismo David que mató a Goliat), le sucedió su hijo Salomón. Salomón temía
no poder con la responsabilid
ad que acarreaba el reinar sobre toda una nación ya que era muy joven. Fue por eso que un día cuando escuchó la voz de Dios que le dijo “pídeme lo que quieras”, respondió:

“No soy más que un muchacho, y apenas sé cómo comportarme… Yo te ruego que le des a tu siervo discernimiento para gobernar a tu pueblo y para distinguir entre el bien y el mal. De lo contrario, ¿quién podrá gobernar a este gran pueblo tuyo?”

A lo que Dios le respondió:

“Como has pedido esto, y no larga vida ni riquezas para ti, ni has pedido la muerte de tus enemigos sino discernimiento para administrar justicia, voy a concederte lo que has pedido. Te daré un corazón sabio y prudente, como nadie antes de ti lo ha tenido ni lo tendrá después. Además, aunque no me lo has pedido, te daré tantas riquezas y esplendor que en toda tu vida ningún rey podrá compararse contigo. Si andas por mis sendas y obedeces mis decretos y mandamientos, como lo hizo tu padre David, te daré una larga vida.”

No recuerdo si fue luego o antes de que trajera esta historia a mi mente que me hice una pregunta: “Si pudiera tener lo que fuera, ¿qué pediría?”. La respuesta casi cliché fue “dinero… o tal vez un apple touch. Tal vez dominio perfecto del Jiu Jitsu“. ¡Qué necio fui! ¿Cómo puedo pensar en cosas tan poco significativas en comparación con lo que es trascendente?

Tengo cosas por tratar y aún no soy perfecto. Es bueno reconocer aquello que deseamos cambiar en nuestras vidas para poder hacer algo al respecto. De todas formas, quise compartir con ustedes mi inquietúd y escuchar sus comentarios. Así que les hago la siguiente pregunta:

¿Qué responderías cuando Dios te diga: “pídeme lo que quieres”?

Gracias por leer,
Dario Manoukian


¿Justicia o Paciencia?

Posteado por Dario el 13 de Febrero, 2008

Hoy a la mañana cuando venía hacia acá en colectivo, se sentó detrás mío un hombre con una tos falsa y forzada y no paró de hacer ruido durante todo el viaje. Me dí cuenta luego de los primeros 5 segundos sin dejar de aclararse la garganta de que estaría así durante todo el viaje… algo realmente molesto. La pregunta es: ¿debo demandar justicia y pedirle que pare de hacer ruido o ejercer paciencia?

Por supuesto que no le dije nada. Muchas veces es mejor callar que decir algo inapropiado (y más en la ciudad). Intento regirme por la siguiente manera de pensar: “si no estoy seguro si debo decirlo o no, no lo digo”. Hay un proverbio bíblico que dice “aún el necio cuando calla pasa por sabio”. Y sabemos que refrenar la lengua puede traer consecuencias salvadoras en muchas ocaciones.

En otra ocasión estaba volviendo de la oficina en colectivo y dos chicas paradas al lado mío no paraban de hablar en voz alta. Lo peor era que comentaban cosas muy personales de sus vidas amorosas y hablaban mal de supuestas amigas. Luego de haber escuchado demasiado (y créanme que demasiado es la palabra adecuada) quise callarlas respetuosamente. Al fin y al cabo, pensé, sus derechos de hablar en voz alta terminan donde empiezan los míos de viajar tranquilo.

Al igual que en la otra ocasión, decidí tomarlo como una prueba que evaluaba mi nivel de paciencia. Me quedé callado por el resto del viaje y luego seguí viviendo mi vida. Nos puede servir para ayudarnos a tolerar algo en pos de la paciencia el saber que 10 minutos luego de que pase esa situación de molestia probablemente no recordemos lo sucedido. Tiempo después, terminaron los 45 minutos incómodos de tos ajena a las 6 de la mañana mientras intentaba dormir en el viaje. Ahora estoy sólo en la oficina y no hay flema falsa ni forzada que me moleste.

Por último: mucha gente le pide a Dios que le de paciencia. El tema con esto es que Dios no nos incrementa mágicamente el nivel de tolerancia hacia personas y situaciones molestas, sino que nos incrementa el nivel de personas y situaciones molestas para que aprendamos de ellas a controlarnos y superar la prueba.

Gracias por leer,
Dario Manoukian


Posts Anteriores »

RSS Feed

Categorias


Debo leer:

Estoy leyendo:

  • Story: Substance, Structure, Style and The Principles of Screenwriting

    Story: Substance, Structure, Style and The Principles of Screenwriting por Robert Mckee

  • The Gracie Way: An Illustrated History of the World\’s Greatest Martial Arts Family (Brazilian Jiu-J

    The Gracie Way: An Illustrated History of the World\’s Greatest Martial Arts Family (Brazilian Jiu-J por Kid Peligro

  • Understanding Comics: The Invisible Art

    Understanding Comics: The Invisible Art por Scott Mccloud

Libros recientes:

Ver toda mi biblioteca


Fotos

2ndo Torneo Only for Fighter - Rosario, Santa Fe2ndo Torneo Only for Fighter - Rosario, Santa Fe2ndo Torneo Only for Fighter - Rosario, Santa Fe2ndo Torneo Only for Fighter - Rosario, Santa Fe2ndo Torneo Only for Fighter - Rosario, Santa Fe2ndo Torneo Only for Fighter - Rosario, Santa Fe

Archivos

Links

Meta: