Un aumento de conciencia
He mencionado en mi última entrada que el meditar expande la conciencia. Esto es un fenómeno hermoso y no conozco forma alternativa de alcanzarlo. Hoy el mundo, el ciudadano sobre todo, está muy individualizado y los habitantes de las megápolis muy vueltos hacia sí mismos. La gente se preocupa por sus problemas y se inmutan ante los ajenos. Una meditación sana y disciplinada puede acabar con todo eso.
Recuerdo que un día, antes de partir hacia el trabajo, me senté unos 20 minutos a meditar (recordemos que se sugieren períodos cortos de 10, 15 o 20 minutos para principiantes). Al concluir, salí de mi casa y al andar por la vereda noté que ya no veía a la gente como extras en una película sino como personas con vidas, problemas y sueños. Saludé amablemente al señor que barría el borde de la calle, pero en realidad sentía ganas de pegarle un fuerte abrazo… aún sin conocerle.
La meditación expande la conciencia. Al desconectar nuestras mentes de la bulliciosa vida cotidiana y todo lo que acarrea consigo es como que nos purificamos un poco de nuestra naturaleza apática cultivada en una sociedad individualísta. Volvemos a ser como “recién nacidos” y sencillamente sentimos amor hacia las demás personas. Amor sin motivo, hasta amor sin sentido si se quiere. Nuestra conciencia se expande y vemos la vida en el prójimo cuando antes la ignorábamos.
Les animo a zambullirse en la meditación y comenzar a saborear sus deliciosos frutos. Aclaro nuevamente que no soy experto en el tema y que si es que escribo acerca de esto es para de alguna forma volverme más disciplinado en el tema de la práctica y la constancia.
Intentaré más adelante escribir un FAQ (Frequently Asked Questions) acerca de la meditación. Cualquier duda que tengan respecto al tema la pueden dejar en un comentario así mañana o pasado incluyo la respuesta (de tenerla) en aquel post. Sigan practicando meditación y no aflojen!
Gracias por leer,
Dario Manoukian

Es común que nos sintamos superiores a los demás debido a nuestro conocimiento marcial o nuestro nivel de experiencia de lucha, sin embargo, no debemos pensar de esta forma ya que la pura verdad es que no somos mejor que nadie.
Aún es temprano y la ciudad duerme.
Existen personas que nunca en su vida deberían practicar un arte marcial. Se que esto suena medio duro, pero es así. No todos están preparados para 








